| VERSÃO EM PORTUGUÊS | |
Secretaría Especial de los Derechos Humanos
En el período de 6 de octubre a 6 de noviembre de 2008, la 3ª Muestra Cine y Derechos Humanos en Sudamérica lleva a 12 capitales brasileñas la mirada singular de cineastas sudamericanos sobre temas, valores y dilemas que se refieren a la dignidad de la persona humana. Además, esta tercera edición conmemora los 60 años de la Declaración Universal de los Derechos Humanos que es, por sí misma, un guión para la paz de la humanidad. Un guión en el que todos somos actores y realizadores.
En este aniversario también se nos invita a conmemorar y, principalmente, a reflexionar sobre la forma en que cada uno de nosotros, individuos, Estado y sociedad, podemos contribuir para la realización de ese guión que también significa la construcción de un mundo más justo, más igual y más solidario. El 10 de diciembre de 1948, cuando fue aprobada por los países de la Asamblea General de las Naciones Unidas, la Declaración universal representó un compromiso con el presente y una promesa para el futuro en un mundo en el que la crueldad de la segunda guerra mundial, del totalitarismo y del genocidio presentaban a todos el desafío de reinventar la convivencia entre los seres humanos.
Con la Muestra, renovamos de una forma especial, por medio del lenguaje artístico y mágico del cine, el compromiso asumido hace seis décadas. Durante ese tiempo, y en todos los tiempos, el cine, la literatura, el teatro, la música y el arte se han mostrado como instrumentos esenciales para el debate, el rescate y la promoción de los derechos humanos.
El desafío es gigantesco y cotidiano. Hay problemas que persisten y también avances innegables. Brasil realizó en junio la 1ª.Conferencia Nacional GLBT, convocada por el presidente de la República, Luis Inácio Lula da Silva, mostrando que el país avanza en políticas públicas para abolir la discriminación y los prejuicios. También actúa para erradicar el trabajo esclavo e infantil, además de luchar contra la explotación sexual de niños y adolescentes. Crece la conciencia social sobre la importancia de la inclusión de personas con discapacidad, así como la defensa de la igualdad racial y de la equidad de género. Otra área importante para la afirmación de los Derechos Humanos en nuestro país es el Derecho a la Memoria y a la Verdad, proyecto que, a través de publicaciones, exposiciones y memoriales promueve un reencuentro con la historia reciente de Brasil al rescatar la trayectoria de personas que militaron en defensa de la democracia y sucumbieron ante la represión del régimen militar en los años 60 y 70. La tortura empleada sistemáticamente contra los desertores políticos en aquel período sombrío ciertamente tiene vínculos con la que continúa siendo denunciada actualmente con asustadora frecuencia.
En su tercera edición, la Muestra Cine y Derechos Humanos ofrece una narrativa tejida con producciones audiovisuales contemporáneas de realizadores de Sudamérica. El mosaico de miradas sudamericanas no es más que uno de los rostros del evento. Otro rostro lo forman las miradas que vienen del público, las ideas, las interpretaciones y los sentimientos que cada persona devuelve a si misma y a la sociedad cuando asiste los cortometrajes y largometrajes, los documentales y ficciones que componen cada nueva edición del evento. En el conjunto inseparable formado, de un lado, por las miradas de los cineastas y, del otro, por la mirada del público, la Muestra se propone cumplir la vocación que inspiró su creación, es decir, promover la construcción de una cultura de paz y solidariedad en nuestro país, en el continente y en el planeta.
En 2006, el evento comenzó con exhibiciones en cuatro capitales, pasó a ocho el año pasado y este año ya son doce capitales. Juntamente con Belém, Belo Horizonte, Brasília, Fortaleza, Porto Alegre, Recife, Río de Janeiro y São Paulo, este año participan Curitiba, Goiânia, Salvador y Teresina.
La curaduría de la Muestra - que estuvo a cargo de Amir Labaki en 2006 y de Giba Assis Brasil en 2007 – tiene al cineasta y productor cultural Francisco Cesar Filho, conocido como Chiquinho, al cargo de esta edición. Y presenta innovaciones. Además de la sección contemporánea con películas sudamericanas realizadas en los últimos años, la programación de la Muestra 2008 incluye una retrospectiva histórica que lanza una luz sobre la producción cinematográfica, evocando temas de los derechos humanos en los 60 años en que la Declaración Universal se ha afirmado como un instrumento fundamental para la protección internacional de los derechos elementales. Otra novedad fue la selección de las películas contemporáneas por medio de una convocación pública, además de invitaciones de la curaduría, que amplió bastante la participación de los realizadores.
Dentro del espíritu y del propósito de llevar la experiencia de los derechos humanos al mayor número de personas posible, todas las sesiones de la Muestra son gratis. La programación también cuenta con sesiones subtituladas en portugués para las personas con discapacidad auditiva. La muestra es una realización de la Secretaría Especial de los Derechos Humanos de la Presidencia de la República, con producción de la Cinemateca Brasileña y del SESC São Paulo, patrocinio de Petrobras y apoyo del Ministerio de las Relaciones Exteriores y de la TV Brasil.
Sean bienvenidos a la 3ª Muestra Cine y Derechos Humanos en Sudamérica. Que continúe creciendo como espacio de reflexión, inspiración y promoción del respeto a la dignidad intrínseca de la persona humana.
Paulo Vannuchi
Ministro de la Secretaría Especial de los Derechos Humanos de la Presidencia de la República
Cinemateca Brasileira
El buen cine siempre buscó identificar, denunciar y ayudar a superar los conflictos entre la humanidad y el mundo por ella engendrado. Para cada uno de los diversos temas objeto de la Declaración Universal de los Derechos Humanos seguramente recordaríamos diversos filmes a él dedicados. El cine, con su capacidad realista, considerado el realismo en un sentido incluyente, retrata al hombre y la imagen que él ha tenido de si mismo en los últimos cien años.
Por ser un arte inserido en el cotidiano, un arte próximo a la vida común, el cine amplió mucho su posibilidad de abordar los problemas del hombre contemporáneo y de él exige cada vez más lucidez y posicionamiento. Sin embargo, no se puede olvidar que esta capacidad es muchas veces sometida a la trivialidad, exactamente por su proximidad con el cotidiano. Retirar la experiencia cinematográfica de esta trivialidad, organizándola en un contexto nuevo, en una constelación que revele nuevos significados, es una tarea que se impone algunas veces, exactamente porque el cine continúa siendo un medio privilegiado de reflexión sobre el hombre, sus gestos y el curso de la civilización. La riqueza de la historia de la humanidad, por más que la estandarización en ritmo acelerado trate de negarla, reside en la capacidad múltiple y diversificada con que cada cultura busca sus propios caminos de expresión y de diálogo.
Participar en esta 3ª. Muestra de Cine y Derechos Humanos en Sudamérica, promovida por la Secretaría Especial de los Derechos Humanos, patrocinada por Petrobras y con alianza del SESC-SP, es motivo de gran satisfacción para la Cinemateca Brasileña que cumple su papel colaborando en la renovación de referencias y del conocimiento de las diferentes formas asumidas por el cine en Sudamérica. Haber ampliado el circuito inicial de cuatro para ocho y, en esta edición, para doce ciudades, traduce nuestro esfuerzo de responder a la creciente demanda de información y discusión sobre el tema en pauta. La cuidadosa selección de películas también contribuirá para el enriquecimiento de este debate.
Cinemateca Brasileira
SESC
Los derechos humanos en la pantalla
Profundamente marcada por el ápice de la barbarie y por el colapso social y humano, resultado de la Segunda Guerra Mundial, la década de 1940 vio nacer organismos, instituciones y pactos que en diferentes instancias contribuyeron para rediseñar el mundo contemporáneo en las áreas de la política, la cultura y el desarrollo social.
En este contexto surgieron el SESC, institución privada de ámbito nacional, y la Declaración Universal de los Derechos Humanos. Actualmente, más que un período de actuación en común (el SESC con 62 años de existencia y la Declaración con 60) es posible afirmar que ambos se destacan por la valorización del ser humano en diferentes aspectos de su desarrollo, contribuyendo firmemente para la mejora del individuo y las sociedades.
Para tanto, entre las premisas adoptadas por el SESC está la promoción de la democratización cultural que se refiere a una política de inclusión que está apta a propiciar el acceso a la cultura a todos los segmentos de la sociedad, especialmente a los que están más distantes de ella. En el aspecto práctico, se destacan las propuestas relacionadas al acceso a equipos y la programación sociocultural y educativa de calidad. Juntamente con estas preocupaciones está la necesidad de vincular la cultura al proceso de educación para la ciudadanía: la producción cultural vista como forma de percibir e interpretar la realidad, como estímulo e incentivo a la participación social, además de instrumento de expresión y comunicación de ideas, conocimientos y exigencias por parte de individuos y grupos.
Estos principios sirven de base a las acciones del SESC São Paulo en el sentido de la difusión del cinema y del audiovisual, área en que se destaca la 3ª Muestra Cine y Derechos Humanos en Sudamérica, que aproxima el lenguaje cinematográfico a temas extremadamente actuales, principalmente si consideramos las innumerables formas de violación a las que aún están sometidas personas del mundo entero.
Para el SESC se trata de una oportunidad importante para el debate sobre derechos humanos y también sobre el potencial educativo y formador de instituciones culturales para el cambio de ese escenario.
Danilo Santos de Miranda
Director Regional del SESC SP
Petrobras
Entre los principios que contiene la Declaración Universal de los Derechos Humanos podemos percibir estos derechos como legítimos de las personas desde su nacimiento y, por lo tanto, corresponden a sus necesidades más esenciales. También, por ser principios que igualmente se describen en la Constitución Federal de 1988, la práctica de tales derechos debe orientar la actuación de toda la sociedad brasileña.
Petrobras establece sus acciones teniendo siempre como objetivo el desarrollo de los países en los que actúa tanto por medio del apoyo a iniciativas de carácter social, económico, ambiental o cultural. La alianza entre Petrobras y la Secretaría Especial de Derechos Humanos consolidada en el patrocinio de la Muestra de Cine y Derechos Humanos en América del Sur, reafirma este compromiso primordial de la Compañía, además de consolidar el evento en el calendario anual de muestras de cine en Brasil.
La Muestra de Cine y Derechos Humanos llega a su 3ª edición en 2008, cuando la Declaración Universal de los Derechos Humanos cumple 60 años. Participar en las conmemoraciones de este hito histórico es tener la seguridad de que nuestras inversiones han valido la pena y continuarán haciéndolo.
Petrobras es la gran aliada del cine brasileño desde 1994 y reconoce la representatividad de la Muestra puesto que contribuye con la regionalización cultural en 12 capitales de todas las regiones del país en donde se realizará el proyecto, puesto que amplía los espacios de exhibición para la producción cinematográfica nacional e internacional, incita la formación y permanencia de públicos, además de promover discusiones sobre un tema tan necesario al crecimiento responsable del país como es el debate sobre los Derechos Humanos.
Por ser la mayor empresa de América Latina y la mayor patrocinadora de las artes y la cultura en Brasil, entendemos que es parte de nuestra responsabilidad social la contribución para la promoción y preservación de los derechos humanos de los pueblos, independientemente de sus nacionalidades, también por medio del cine. No podría haber combinación mejor.
Petrobras
Curadoria
Ya que el lenguaje audiovisual predomina en el mundo contemporáneo, conforme observamos en los actuales medios de información y comunicación, es a través de imágenes en movimiento que podemos conseguir la forma más adecuada de reflejar y expresar el mundo actual.
No es por casualidad que los eventos audiovisuales (como festivales y muestras) se multiplican en el mundo entero, consiguiendo éxito de público y repercusión; en Brasil, en menos de dos décadas, el número de festivales de cine y video aumentó de 22 (al principio de la década de 1990) para más de 170.
Siguiendo la misma dirección, la Secretaría Especial de los Derechos Humanos de la Presidencia de la República propuso, en 2006, la creación de la Muestra Cine y Derechos Humanos de Sudamérica. De esa forma, consiguió un poderoso aliado en su actividad de formulación de políticas y directrices enfocadas en la promoción de los derechos de ciudadanía de los niños, adolescentes, ancianos, minorías y de defensa de los derechos de los portadores de deficiencia y su integración en la realidad social.
En ese sentido, la Muestra se consolidó en el calendario cultural y se amplió de forma extraordinaria a otras once capitales para incluir las diferentes regiones del país, asegurándoles a todas ellas el acceso gratis.
La programación propuesta por los curadores de esta tercera edición de la Muestra de Cine y Derechos Humanos de Sudamérica mantuvo su enfoque principal en la producción reciente de los países sudamericanos, reuniendo títulos de diferentes autores, temáticas, estéticas y formatos. Por primera vez, el proceso de selección fue por convocación pública, lo que permitió que los productores presentasen sus realizaciones. El resultado fue alentador, como mínimo: se inscribieron 182 trabajos de 11 países y de 12 estados brasileños. De ellos se exhibirán 11.
Se crearon nuevas secciones, lo que permitió un alcance mayor del programa ofrecido. Una retrospectiva histórica inédita conmemora los 60 años de la Declaración Universal de los Derechos Humanos con realizaciones de consagrados cineastas como Fernando Birri, Ciro Durán y Fernando Meirelles. Completa la programación un homenaje al colectivo argentino Cine Ojo que desde hace 22 años produce documentales premiados.
Ahora es el público quien evaluará este conjunto, incluso porque el voto popular determinará los vencedores del Premio Adquisición TV Brasil, una nueva alianza para la difusión de la Muestra Cine y Derechos en América del Sur.
Francisco Cesar Filho
Curador